Sobre el projecte educatiu

Experiencias pedagógicas en el ámbito del Diseño para la Transición. Estudio de un caso: El proyecto de comunicación de l’Espai Quiró.

 

  1. Diseño para la transición.

                Papel del Diseño.

Cada vez más, se espera de la disciplina del Diseño que asuma un papel destacado como agente de transformación social en la transición hacia una sociedad sostenible (AIGA, 2013). Estas demandas que provienen tanto del ámbito académico (CMU, 2012), como social, evidencian la necesidad de establecer sinergias de trabajo con los movimientos resilientes de las comunidades locales, lo cual plantea, en nuestra opinión, un fértil escenario emergente  de nuevos retos para la pedagogía del diseño. Por otra parte, estos  proyectos locales pueden actuar como ensayos y modelos que se extienden de forma viral o directamente como nodos de una red de transformación global mucho más poderosa y decisivo que la suma de las partes en el camino hacia la sostenibilidad mundial.

 

                Premisas metodológicas.

Por otra parte, desde el punto de vista metodológico, el encaje con estos movimientos de resiliencia social exige un proceso de diseño abierto y participativo, el cual debe incluir a las comunidades en un sistema horizontal de toma de decisiones y al mismo tiempo, ofrecer soluciones de diseño abiertas, que puedan crecer y adaptarse siguiendo la evolución de las necesidades cambiantes de dichas comunidades. En este sentido, el diseñador es un agente dinamizador que ofrece su experiencia a la comunidad, la cual participa del diseño tanto en la toma de decisiones como en la formalización y ejecución de las mismas.

 

  1. Estudio de caso.

                2.1. Exposición del caso

                       Proyecto de Re-Diseño de l’Espai Quiró en el Barri de la Salut.

Dentro de estas premisas, estudiaremos el caso de un proyecto académico realizado en colaboración entre estudiantes de diseño de la ESDAP y el colectivo gestor del proyecto de agricultura urbana y comunidad orgánica “Quirhort”. Este proyecto consiste en pensar una batería de intervenciones para la reordenación del espacio y para dar a conocer las actividades que se llevan a cabo en el mismo con el fin de acercarlo y explicarlo a los vecinos del barrio, invitándolos a hacerse suyo el proyecto y participar en él.

Para situarnos, hablaremos en primer lugar de la historia de este espacio. Tal como se afirma en su web:

Desde el enero 2015 diferentes entidades de los barrios alrededor del solar de la Antigua Clinica Quirón se han movilizado para reivindicar el uso de un espacio público que, de otra manera, acabaría cerrándose y desaprovechando. A partir de este momento el solar ha sido renombrado “L’espai Quiró” y se ha acordado que en él se llevarían a cabo actividades autogestionadas por las mismas vecinas de los barrios, centradas en la sostenibilidad, la salud y la alimentación. Con todo esto se quiere tejer redes y relaciones entre las que vivimos o trabajamos alrededor de este espacio y hacerlo más estimado y nuestro. Aunque sea efímero, todo el que hacemos hacer será la semilla que dibujará el futuro equipamiento del Espai-Quiró.
Entidades involucradas (Stakeholders)

El Espai Quiró es en un proyecto abierto de agricultura urbana y de comunidad orgánica impulsado por la MULA (Masoveria urbana per a la llar alternativa) y Re:farm The City, el cual colabora con diversas entidades, entre ellas, La Miranda, responsable del Pla Comunitari del Barri de La Salut.

 

                El colectivo La MULA (Masoveria urbana per a la llar alternativa) se inicia al 2012 como un proyecto alternativo de vivienda mediante el arrendamiento en régimen de masoveria urbana del Chalé Mercedes en el barrio de Can Baró de Barcelona a cambio del compromiso de llevar a cabo ciertas reformas estructurales, así como a hacer un uso social del espacio, desarrollando actividades con y para el barrio. Con el colectivo, el cual es dinámico y va renovándose con el tiempo, colaboran arquitectos, profesionales de la obra, abogados, amigos y gente del barrio. Desde esta experiencia, sus promotores afirman: “ El hecho que hayamos aprendido tanto trabajando aquí ha abierto muchos horizontes, y sabemos que el que necesita la ciudad y el mundo es un decrecimiento en muchos aspectos de la vida, pero sobre todo energético y de consumo. Puesto que es un proyecto característico por su carácter experimental, nos proponemos llegar más lejos que a la simple reforma, incorporando conceptos como energía alternativa, huerto urbano, recogida de lluvia, reutilización de las aguas grises y arquitectura inteligente.”

Por ello, una vez acometido el proyecto urgente de hacer habitable su espacio,  la actividad del colectivo puede dedicar más tiempo a iniciativas de cara al exterior: generando tejido asociativo entre casas de masoveria, alimentando la relación entre vecinas a través de encuentros y actividades abiertas al barrio; y desarrollando proyectos para la transformación social -tanto a menudo, también personal- en diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Dentro de estos proyectos está el de l’Espai Quiró.

Por su parte, Re:farm The City, es un laboratorio de personas y herramientas que ponen en práctica una manera diferente de vivir en las ciudades: con ritmos más pausados, sostenibles, y conscientes. Es decir, un proyecto de experimentación por una vida más orgánica en el sentido más amplio.

Estas entidades, en el caso de l’Espai Quiró, además del proyecto de compostage y huerto urbano (Quirhort), realizan diversas actividades educativas, culturales, y relacionales que pretenden difundir valores de las slow cities y cohesionar el tejido vecinal.

 

Definición de las necesidades abordadas en el proyecto.
Las grandes dimensiones del espacio y la ausencia de un presupuesto para su adecuación, hacían muy difícil la percepción unitaria del espacio y de las actividades que se llevaban a cabo a lo cual se sumaba un déficit de herramientas pedagógicas para explicar los procesos de compostaje y agricultura urbana a los grupos de escolares y vecinos que visitan este espacio.

 

2.2. Configuración de la propuesta

                Varias áreas de intervención: Identificación y visibilidad, lectura del espacio, y pedagogía.

A partir de estas necesidades se proyectaron una serie de actuaciones que podemos agrupar en tres àreas.

La primera se trata de identificar el espacio y dar a conocer el proyecto Espai Quiró a los vecinos que pasan y ven desde el exterior el espacio cerrado o ven alguien trabajando dentro pero no se deciden a preguntar y por consiguiente se quedan con la duda del uso del espacio, lo cual, a su vez, genera recelos y malentendidos. En este sentido, se propuso pintar en una de las paredes medianeras un rótulo de 6 metros de ancho por 2’5 de alto visible desde la calle. Asimismo, se planteó tejer el nombre del espacio en la valla trasera, lo cual complementaba el que ya se había tejido en la valla frontal. Por otra parte, se diseñó un mural con fotografías y textos que explicaran a los transeúntes las actividades que se llevan a cabo en el espacio, disipando así sus dudas sobre el uso provisional que se da al espacio. Este mural se complementa con un tablón de anuncios que invita a asistir a la jornada mensual de pícnic, actividades culturales, y puertas abiertas para conocer el espacio, a los voluntarios, y el trabajo que llevan a cabo.

La segunda es mejorar la percepción de un espacio que consta de 3.000 metros cuadrados y en el que sólo se podían ver algunas intervenciones inconnexas entre sí. En este sentido, se propuso una reordenación del espacio y como elemento cohesionador también se sugirió utilizar una gama cromática que se pudiera aplicar a los diferentes elementos de mobiliario y a la caseta del huerto. La ejecución de la segunda propuesta la llevaron a cabo los propios alumnos, mientras que la primera se hizo por parte del colectivo de voluntarios quienes dibujaron una nueva distribución y construyeron nuevas jardineras y compostadores siguiendo los planos uno de los arquitectos voluntarios del huerto: Hernani Días (Re-farm The City).

Finalmente, en el área pedagógica, se plantearon unos murales e infografías que explican el proceso de  reciclaje orgánico y compostaje, así como un calendario de plantado de las especies vegetales locales, facilitando el cultivo de alimentos que prosperen en este entorno específico.

 

2.3. Metodologia

                De un modelo autogestionado a un Diseño para la transición.

En el colectivo del Espai Quiró, todas las actuaciones que han ido configurando el propio espacio como las actividades que se llevan a cabo en él, se basan en un modelo auto-gestionado en el que las decisiones se toman de forma asamblearia. La forma de encajar el trabajo de nuestros alumnos fue la de proponerles que abordaran el proyecto de Diseño como un encargo en el que su papel no era tanto el de dar soluciones terminadas, sino colaborar como agente consultor ubicado dentro de la estructura horizontal del colectivo de voluntarios.

De esta forma se planteó un proceso de co-diseño participativo en el que tanto los encuentros asamblearios con los vecinos, como los comentarios sobre las propuestas que se hacían en el blog del proyecto, permitía comentar con los miembros del colectivo todo el proceso de conceptualización e implementación de soluciones de diseño.

Asimismo, se planteó una estructura de diseño abierto, en el cual todas las intervenciones están pensadas para ser ampliadas y modificadas a medida que cambien las necesidades de sus usuarios.

Se  trata de dar a los alumnos un nuevo sentido a su papel como diseñadores, tanto por el propio encargo como por la metodología utilizada. El primero supone dirigir la mirada del Diseño hacia el compromiso con los esfuerzos de la sociedad civil por mejorar su entorno, en este caso, colaborando en un proyecto autogestionado, enfocado, tal como el propio colectivo lo define: “a la creación de tejido social y el empoderamiento de las comunidades vecinales en la gestión de su ocio, su alimentación y su espacio público, ofreciendo nuevos modos de habitarlo y promoviendo la implicación del usuario como agente fundamental en el diseño de su entorno”.

En cuanto a la segunda, implica redefinir el papel del diseñador pasando de la creación y formalización de soluciones cerradas, a la co-creación, en colaboración con el colectivo de usuarios, de soluciones abiertas.

 

                Desarrollo de las propuestas.

En una primera fase, las propuestas iniciales planteadas por los alumnos se presentaron y debatieron en la asamblea, a partir de las ideas que se forjaron conjuntamente, se pasó a una segunda fase en la que la comunicación se establecía directamente a través de correos electrónicos y en alguna ocasión del propio blog del proyecto. Como ejemplo de las aportaciones de los miembros del colectivo que fueron clave para modificar el proyecto podemos comentar que la idea inicial de establecer una zona con juguetes para los hijos de los voluntarios fue modificada porque estos argumentaban que los niños debían jugar libremente y aprender incluyéndolos en la propia dinámica  del espacio, ayudando en el huerto, jugando de forma más libre, creativa y constructivista con lo que allí encontraran (cuerdas, restos de madera, lapices, etc.) creando sus propios juegos y juguetes, en lugar de una zona de columpios.

2.4. Desarrollo a Futuro y conclusiones.

Una vez presentadas las propuestas e implementadas en una primera fase, los alumnos habían agotado ya su tiempo de dedicación curricular a este proyecto, pero se habían asegurado de haber puesto las bases para que el propio colectivo haya ido desarrollándolas y haciéndolas crecer en función de sus necesidades. En mi papel de coordinador de esta actividad, he seguido en contacto con el colectivo, trabajando codo a codo con ellos en el desarrollo de dichas propuestas y tomando notas del desarrollo de las propuestas.

 

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